ABC DE LA CALIDAD ODONTOLÓGICA PARA PACIENTES: ocho claves para elegir tu dentista en toda confianza

¿COMO AVERIGUAR, COMO PACIENTE SI TU CLÍNICA DENTAL OFRECE UN NIVEL DE CALIDAD ACORDE CON LAS EXIGENCIAS DE LA ODONTOLOGÍA MODERNA?

Si de verdad te importa tu salud bucodental y deseas ponerla en manos de profesionales de confianza, te damos la bienvenida a nuestro blog “ABC de la calidad odontológica para pacientes”, en el que encontrarás consejos y referencias concretas que te ayudarán a evaluar y elegir tu dentista con la máxima confianza y seguridad.

Más allá de juzgar nuestro dentista por si es “Es simpático o no”; “Hace daño o no hace daño”; “Es puntual o no”, existen indicios concretos que nos permiten saber si éste está en disposición de ofrecernos prestaciones y servicios de calidad.

Siendo la calidad un término demasiado subjetivo y genérico, hemos definido ocho áreas y parámetros concretos, que indicamos más adelante, que resultan absolutamente fundamentales a la hora de garantizar un alto nivel de prestaciones y servicios odontológicos.

LA SALUD SIEMPRE ES LO PRIMERO

Frente al auge de la publicidad en el sector y al consiguiente mercantilismo, desde nuestro punto de vista absolutamente impropio de una profesión sanitaria (y como tal, totalmente prohibido en la gran mayoría de países), creemos que ha llegado el momento de poner en guardia a los pacientes, de ayudarles a distinguir los aspectos característicos en cuanto a calidad y así evitar sorpresas desagradables en el futuro, tanto para su salud bucodental como para la de los suyos.
Entre otras cosas porque, por mucho que algunos intenten “venderla” como un mero bien de consumo, la odontología es, ante todo, SALUD.

En este sentido, puede que una equivocación a la hora de comprar un televisor o contratar un viaje no nos acarree grandes consecuencias más allá de un chasco o de una desilusión, pero cuando hablamos de SALUD, y en particular de salud bucodental, las consecuencias pueden llegar a ser graves, dolorosas y a veces, hasta ruinosas.

Hoy sólo podemos constatar que la peligrosa espiral de precios y dinámica del “todo a cien” en la que ha entrado el sector desde la irrupción de las franquicias y las aseguradoras está teniendo un impacto negativo sobre la calidad general de las prestaciones y tratamientos, lo cual traerá indudablemente consecuencias nefastas para muchos pacientes a medio y largo plazo.

La intensa promoción de implantes dentales por parte de ciertos grupos es el ejemplo más claro y la viva demostración de que no se están haciendo las cosas correctamente, ya que es difícil concebir que estos se estén promoviendo como meros productos de consumo, a través de prácticas mercantilistas nunca vistas anteriormente en el campo de la SALUD.
La realidad es que, a pesar de la situación que vive el sector, los odontólogos no se pueden dejar arrastrar por esta tendencia y tienen que seguir manteniendo a toda costa su nivel de prestaciones y ser más fieles que nunca a sus estándares de calidad.

Como lo veremos más adelante, el principal compromiso de un odontólogo consiste en asegurarse de que sus pacientes, al salir de la consulta, tengan la boca totalmente sana, de modo que puedan permanecer tranquilos durante un largo período de tiempo.
En otras palabras, no se trata de vender implantes como si de un negocio se tratara, sino de garantizar SALUD.

Personalmente, soy de la opinión que aquellos profesionales o empresas que parecen empeñarse en querer vender “tornillos” deberían haber abierto una ferretería y no una clínica dental.

Por eso es tan importante dedicar espacios destinados a respaldar la labor de aquellos odontólogos que se consideran ante todo profesionales de la SALUD y a ayudar a aquellos pacientes que buscan ponerse en manos de profesionales de calidad contrastada.

¿A QUÉ NOS REFERIMOS EXACTAMENTE CUANDO HABLAMOS DE CALIDAD?

Como en muchos otros sectores de actividad, apostar por la calidad y perseguir con ahínco la excelencia es una actitud y una forma de ser, cuyo objetivo es la mejora constante y lograr, por encima de todo, la satisfacción del paciente.

Detrás de una clínica dental de calidad existe siempre un trabajo de reflexión, de formación, de preparación y de planificación.

Cuando un profesional decide perseguir con ahínco la excelencia, no la puede perseguir a medias, dejando áreas desatendidas que pudieran perjudicar los avances logrados en otras.
Por esta razón, si una clínica ofrece buenos servicios en ciertas áreas más fáciles de juzgar, podremos deducir por extensión que el nivel de prestaciones ofrecido en general será bueno.
Obviamente, no es una ciencia exacta pero creo que si estás en búsqueda de referencias, estas son de las más valiosas que podrás encontrar.

Las 8 áreas que nos sirven de base para determinar el nivel de calidad de una clínica son las siguientes:

Clave 1:  Nivel de cualificación y experiencia
Clave 2: Equipo facultativo / auxiliares
Clave 3: Instalaciones / Equipamiento
Clave 4: Tecnología / calidad clínica
Clave 5: Atención al paciente / Información
Clave 6: Organización / planificación
Clave 7: Innovación
Clave 8: Satisfacción del paciente

En nuestros próximos posts profundizaremos en cada uno de estos puntos y entrevistaremos a expertos y profesionales destacados del sector e informaremos acerca de los últimos avances en materia de estética dental.

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