ABC de la Calidad Odontologica para Pacientes (V)

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OCHO CLAVES PARA ELEGIR TU DENTISTA DE CALIDAD EN TODA CONFIANZA

Clave 5: Atención al paciente / Comunicación

En odontología, ofrecer una atención de calidad no sólo consiste en ser amable y educado, como piensan muchos, sino también en determinar cuales son nuestras necesidades como paciente, cuales son nuestras expectativas, nuestros deseos e incluso nuestros temores, para poder ofrecernos las soluciones que mejor se adaptan a nuestro caso.

Los dentistas de éxito coinciden en destacar que dicho éxito se debe en gran parte a su capacidad de entender que cada paciente es único y de ofrecerle una atención personalizada, proponiéndole aquellos tratamientos que propondría a alguien de su propia familia.

Esta es la base de una verdadera relación de confianza dentista / paciente, que pueda perdurar en el tiempo y permita un seguimiento de salud buco dental más efectivo y preciso.

LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA COMUNICACIÓN EN LA RELACIÓN DENTISTA/PACIENTE

Conocer el perfil del paciente y saber escucharlo para poder tratarlo mejor es esencial, sin embargo es fundamental que venga acompañado de una comunicación adecuada por parte del odontólogo o del personal de la clínica.

La comunicación ha sido, y sigue siendo, una de las asignaturas pendientes de la profesión. En general debido a la falta de tiempo o a la ausencia de protocolos claramente establecidos, algunos odontólogos descuidan este aspecto tan importante a la hora de ofrecer prestaciones de alta calidad.

En efecto, puede que la comunicación no tenga tanta relevancia en tratamientos de urgencia como son los empastes, endodoncias, infecciones, etcétera, pero ésta adquiere mucha más importancia en lo que es la odontología de rehabilitación o de estética, en la que tomamos la decisión de someternos a un tratamiento concreto en función del asesoramiento y de la información que nos transmiten en la clínica.
Para tomar las buenas decisiones uno tiene que estar bien asesorado e informado. Eso es lo que hoy en día debemos esperar y exigir de nuestro dentista o nuestra clínica dental.

LAS CLAVES DE UNA BUENA COMUNICACIÓN

Para ser eficaz, la comunicación dentista/paciente debe desarrollarse en tres fases bien determinadas:

1) Fase de información
El compromiso del odontólogo tiene que consistir en asegurarse de que, al salir de la consulta, tengamos la boca totalmente sana, de modo que podamos permanecer tranquilos durante un largo período de tiempo. Para ello es necesario que éste efectúe un diagnóstico global y nos comunique debidamente cual es el estado de nuestra salud bucodental.
Algunos odontólogos, sin embargo, se limitan, generalmente por falta de tiempo, a efectuar cuidados destinados a aliviarnos, sin asegurarse del estado del resto de nuestra boca, aspecto esencial a la hora de garantizarnos una óptima salud bucodental.

2) Fase de sensibilizacion
La sensibilización consiste en analizar los posibles problemas e informarnos acerca de las consecuencias que estos pueden tener sobre nuestra salud bucodental a corto, medio y largo plazo, con el objetivo de evitar así posibles problemas en el futuro, así como tratamientos más pesados, y más costosos.
Una buena sensibilización provoca una toma de consciencia y nos impulsa a tomar las medidas necesarias para preservar lo mejor posible nuestra salud bucodental.
Una clínica que se preocupa de sensibilizar debidamente y sistemáticamente demuestra, sin lugar a dudas, un gran interés por la salud y el bienestar de sus pacientes, lo cual es un criterio fundamental a la hora de elegir un dentista de confianza.
Como dice el refrán: “Más vale prevenir que curar”.

3) Fase de comunicación:
En anteriores posts, hemos podido ver la importancia de la imagen, de una buena calidad clínica y de una buena organización a la hora de elegir un dentista o clínica dental, sin embargo todos estos aspectos pueden verse irremediablemente mermados por una comunicación deficiente por parte de la clínica.

Una buena comunicación nos permite entender y visualizar de forma nítida en que consisten los tratamientos que nos están proponiendo, así como los resultados de los mismos.
Por esta razón, la información que recibimos debe de ser siempre clara y concisa, en un lenguaje asequible y sin demasiadas explicaciones “superfluas”, que sólo contribuyen a sobrecargar la comunicación.

Existen hoy en día multitud de recursos y herramientas que nos pueden facilitar una perfecta visualización de los problemas y de los tratamientos y de las alternativas que nos propone la clínica.
Por otra parte, los tratamientos se deben de realizar en función de nuestras necesidades y no en función de las de la clínica. Puede parecer obvio pero, a veces, no lo es tanto.

Obviamente, la parte del presupuesto es unos de los puntos esenciales en el proceso de comunicación. Este debe de ser claro, detallado y sin letra pequeña, para evitar posibles malentendidos y sorpresas.

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