Clínicas Funnydent: la gracia, solo la llevaban en el nombre

El cierre de 9 clínicas dentales de la franquicia Funnydent, que deja miles de afectados, es sólo una prueba más de la falta de regulación en el sector y del laxismo de las autoridades competentes. 

La semana pasada saltaba la noticia del cierre de la franquicia dental Funnydent, dejando a muchos de sus pacientes a medio tratamiento, a pesar de haberlo abonado ya.
Es posible que la noticia haya cogido por sorpresa a muchos pacientes, sin embargo para la gran mayoría de profesionales del sector, ésto sólo es la consecuencia natural de la falta de regulación de un sector demasiado expuesto a un mercantilismo impropio de una profesión sanitaria.

En realidad, el hecho de que en España, cualquier persona pueda abrir una o varias clínicas dentales, aún sin ser  dentista, (cosa impensable en otros países europeos), es parte del problema, dando pié a que se invierta en clínicas, no por vocación sino por mero interés económico.

¿Pedir responsabilidades, si pero a quién?

Los fiascos de la cadena Dental Line, hace unos años, y ahora de Funnydent, cuyas malas prácticas había denunciado el colegio de odontólogos de Madrid en 2014, son solo la punta de un iceberg que nos enseña los límites y los riesgos de modelos de negocios que acaban anteponiendo sus necesidades de expansión y facturación, a la salud del paciente. Sin embargo este suceso, también arroja muchas dudas sobre los mecanismos de control y nos alerta sobre la falta de protección del paciente en España.

Para entenderlo mejor, sólo hay que saber que en la actualidad, casi el 60% de las reclamaciones de pacientes proviene exclusivamente de clínicas mercantiles y franquicias, cuando estas sólo constituyen una mínima parte en cuanto a número de clínicas, como lo refleja un artículo publicado en el dentista moderno.

Bien sea por publicidad engañosa, por mala praxis, por sobre-tratamientos, por falta de transparencia, o por cierre repentino de clínicas, como en el caso de Funnydent, las franquicias llevan años en el centro del huracán, sin que nadie parezca poder hacer nada al respecto. Parece que tantas reclamaciones no constituyen, ni mucho menos ninguna señal de alarma.

Tras este último episodio, solo cabe preguntarse en manos de quien están realmente poniendo su salud miles de españoles, y si las autoridades competentes están efectuando correctamente su función de control y de protección del paciente.

Dos preguntas que resultan ser de vital importancia, sobre todo en un momento en el que muchos estudios están relacionando directamente los problemas de salud bucodental y enfermedades periodontales con enfermedades mucho más graves como la diabetes, e incluso mortales, como enfermedades cardio-vasculares y varios tipos de cánceres.

En base a esto, las autoridades competentes deberían empezar a asumir sus responsabilidades y tomarse todo lo relacionado con la odontología y la salud bucodental mucho más en serio que lo han hecho hasta ahora, por las consecuencias que esto podría tener para los pacientes y para la salud pública a medio y largo plazo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *