Consejos para mantener una buena salud dental a partir de los 40

A partir de los 40, incorporar gradualmente algunos hábitos saludables en forma de rutina nos ayudará a mantener una óptima salud bucodental y evitar problemas con el paso del tiempo.

Con el paso del tiempo nuestra salud bucodental (al igual que nuestra salud general) necesita más atención y más cuidados, sobre todo a partir de los 40, edad en la que se suele empezar a debilitar. Por eso es el momento idóneo para adquirir algunos hábitos que puedan frenar su deterioro y puedan prevenir la aparición de enfermedades como la gingivitis o la periodontitis, que provocan la pérdida de hueso que soporta los dientes, llegando a provocar la pérdida de piezas dentales.

El esfuerzo merece la pena ya que, más allá de evitarnos gastos innecesarios en tratamientos o prótesis, así como malestar e incomodidades, estos hábitos saludables y rutinarios, no solo afectan de manera positiva a nuestra salud dental sino también a la del resto de nuestro organismo.

En efecto, nuestra boca es el primer punto de contacto de la comida con nuestro sistema digestivo. Si los dientes tienen problemas, es probable que todo lo que viene detrás también los tenga. De hecho, existen múltiples estudios que asocian problemas periodontales con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes y diversos cánceres.
Esta es la razón por la que queremos darles aquí unos consejos que, seguidos a la letra, le serán de gran ayuda, sobre todo en caso de que aparezcan los primeros síntomas:

Síntomas de gengivitis y periodontitis

Encías rojas o hinchadas
Encías sensibles o que sangran con facilidad
Mal aliento o mal sabor de boca que no desaparece a pesar del cepillado de dientes
Dolor en los dientes al masticar
Hipersensibilidad dental
Movilidad dental
Encias retractadas
Espacios interdentales

Es importante estar atento a estos síntomas ya que muchas veces la periodontitis no provoca ningún dolor que alerte sobre la progresión de la enfermedad.

Consejos para prevenir la enfermedad y mantener una óptima salud buco dental

Es importante saber que aunque la enfermedad haya hecho su aparición, esta se puede detener para evitar su progresión y detener la pérdida de hueso. Siguiendo estos consejos y adoptar los siguientes hábitos podrá lograrlo

Lo más básico:
Visitas regulares, cada 6 meses o cada año, al dentista y mantener una buena higiene bucodental gracias al cepillado, el cepillado tres veces al día y mínimo dos, mañana y noche, uso de colutorio y seda dental. También se puede recurrir al uso de irrigadores dentales como alternativa al uso de seda dental.

Masaje de encías:
Para se pueden masajear las encías con una pasta hecha de bicarbonato de sodio y agua. Se unta en el dedo y se trabaja una pequeña sección a la vez y se enjuaga. Esto ayuda a estimular las encías, favorecer la circulación y frenar la retractación de las mismas, a la vez que ayuda a eliminar bacterias dañinas.

Enjuagues con aceite de coco (también llamado Oil puilling)
Esta práctica, que se ha vuelto más conocida recientemente, parece ayudar a frenar el avance de la gengivitis y periodontitis e incluso se dice que revierte la recesión de las encías y que incluso ayuda a que vuelva a crecer el tejido.
El procedimiento consiste en tomar una cucharada de aceite de coco virgen y enjuagarse la boca, haciéndolo pasar entre los dientes repetidamente durante 10 a 20 minutos y después escupir y enjuagarse con agua.

Alimentación saludable:
La alimentación es tan clave en nuestra salud dental como en nuestra salud general. No es ninguna casualidad que los alimentos que suelen ser dañinos para nuestra salud también lo sean para nuestros dientes. A continuación encontrará los aliementos recomendables y los que no:

Alimentos a consumir de forma moderada:
Pan Blanco
Pasta Blanca
Productos de panadería dulces, como pasteles y galletas
Procesado de cereales refinados, como arroz blanco
Natillas y otros dulces
Refrescos
Jalea y Confituras
Golosinas
Alimentos procesados, como patatas fritas
Refrescos
Alcohol

Obviamente también deberíamos evitar comer caramelos duros, masticar hielo, el excesivo consumo de cítricos, beber de forma frecuente café y té, los alimentos pegajosos o que crujen y las bebidas deportivas y energéticas.

Alimentos recomendables:
Yema de huevos
Gambas,
Mantequilla
Pescado azul,
Hígado
Queso
Leche entera
Verdura y fruta como albaricoque, melón, zanahoria, mango, melocotón, espinacas, brócoli, coles de Bruselas, tomate, nísperos, etc.

Como vemos, a igual que para la salud en general, la dieta mediterránea es la que más favorece una buena salud dental.

Estos buenos hábitos de salud, acompañado siempre con ejercicio o deporte regular, le ayudarán a mantener una óptima salud dental.

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