Cuando las franquicias manipulan los medios

punto sin fondo
Quiero aprovechar este post para comentar el artículo publicado recientemente por el periódico “El País”, titulado Las clínicas dentales invaden España.
Si aún no lo han leido, pueden acceder a él pinchando aqui

A la luz de este artículo a página completa publicado nada menos que en “El País”, en el que las franquicias, más que un problema parecen ser la salvación de todo un sector y en el que el consejo adopta un papel más bien retrógrada, una pregunta ronda por mi cabeza:

¿Cuántas embestidas serán aún necesarias para que los profesionales del sector se decidan por fin a reaccionar?

Desde que Vitaldent hizo irrupción en España, el sector se ha convertido en una partida de ajedrez en la que las franquicias y las aseguradoras van colocando sus piezas estratégicamente ante los ojos incrédulos de los profesionales del sector, que ven como están campando cada vez más a sus anchas en un terreno que hasta hace poco era exclusivamente suyo.

Puede que a muchos odontólogos, preparados ante todo para trabajar en el sector sanitario y no tanto en el empresarial, la evolución inesperada del sector en los últimos años les haya cogido por sorpresa. Sin embargo ahora que tanto las aseguradoras como las franquicias han arrojado sus cartas sobre la mesa, dejando patente que van “a por todas” para hacerse con las riendas del sector, no existe ya efecto sorpresa que valga.

A las aseguradoras no les ha temblado la mano a la hora de rescindir contratos con clínicas colaboradoras para después convertirse en su competencia más directa y algunas de las franquicias más importantes, por su parte, han optado por recurrir a la publicidad engañosa y a prácticas nunca vistas en el sector anteriormente con tal de incrementar su cuota de mercado y expandirse a costa de la clínica tradicional.

Esto es solo el inicio.

Como lo demuestra el contenido del artículo de “El País”, vemos como estos grupos consiguen ahora posicionar los medios de comunicación a su favor y difundir de manera aparentemente objetiva mensajes que favorecen su imagen, incrementando en este caso la confianza del público en un momento en el que su modelo de negocio está siendo altamente cuestionado.

Este artículo es obviamente solo un paso más en su estrategia de marketing pero es un paso crucial para sus intereses ya que este tipo de mensajes tiene más fuerza y más credibilidad que la propia publicidad, por ser amparado por un medio tan reconocido como es en este caso “El País”.

Por otra parte, que una frase tan lapidaria como “El modelo de clínica tradicional se ha quedado obsoleto” aparezca en un medio de tirada nacional contribuye sobre todo a debilitar la imagen del dentista tradicional, y esto creo que no debería dejar a nadie indiferente.

Frente a esta realidad, solo queda lamentar la falta de respuesta por parte de los profesionales del sector a la hora de ofrecer respuestas, en particular por parte de aquellos que encarnan los valores y la esencia de la calidad odontológica

Aparte de las campañas lanzadas por el consejo para intentar discreditar lo que llaman la odontología low-Cost, que resultaron en realidad ser como una raya en el agua, no se observa casi ningún movimiento o iniciativa impulsada por los propios dentistas para reafirmar su postura como profesionales de la salud e insistir en la imperativa necesidad de mantener los estándares de calidad del sector, por el bien del paciente.

Si bien es cierto que algunos profesionales sí se están movilizando, parece que la mayoría optan de momento por “mirar para otro lado”, empeñados en resolver sus problemas de manera individual y aislada, como lo han venido haciendo toda la vida.

Sin embargo, a estas alturas ellos mismos deberían intuir que estar imbuido en el día a día y desarrollar estrategias de marketing y comunicación al uso sólo ofrecen soluciones a corto plazo pero ninguna solución válida para el futuro de la clínica a medio y menos aún a largo plazo.
En realidad equivale más bien a intentar curar el cáncer con aspirina: es un combate perdido de antemano.

Puede que algunos eludan el problema pensando que las franquicias se dirigen a un segmento de pacientes diferente al suyo, lo cual puede ser cierto hasta cierto punto pero no deja de ser una conclusión basada en una realidad temporal, cierta hoy pero posiblemente incierta mañana.

Además, no deberían olvidarse de que no solo se trata de las franquicias sino también de las aseguradoras, cuyo poder es aún mayor que el de las franquicias y que sí pueden representar una competencia seria en cuanto a segmento de pacientes.

Cuando el individualismo inherente al sector se convierte en un problema

Sin querer generalizar, el sector siempre ha pecado un poco de individualista. No es ningún secreto, y de hecho los odontólogos son los primeros en reconocerlo.
Sin embargo, esta característica se puede convertir en problema, ya que un alto grado de individualismo dificulta las posibles alianzas entre profesionales, así como la formación y el desarrollo de grupos que puedan hacer frente a este tipo de adversidades con solvencia.

Porque este problema solo puede afrontarse de una sola manera: de forma conjunta.
Seamos realistas: el verdadero secreto y la clave principal que les permite a menos de un 5% de las clínicas totales condicionar en parte a las 95% restantes, reside básicamente en la unión de recursos y la persecución de objetivos comunes.
Así, la falta de unión y cohesión entre odontólogos es el verdadero problema de la clínica privada y en realidad, su verdadero talón de Aquiles.

¿Cual es la solución?

Se trata sobre todo de que los profesionales empiecen a sentir la necesidad de reaccionar y se den cuenta de que tienen soluciones válidas al alcance de su mano, siempre que estén interesados en buscarlas.
Levantar la cabeza del manillar y plantearse si se está pedaleando en la buena dirección puede ser un inicio.

Obviamente es totalmente legítimo que un profesional tenga algunas dudas a la hora de asociar su nombre al de otros profesionales en un proyecto colectivo, pero dichas dudas no pueden constituir nunca una barrera insalvable a la hora de evaluar y explorar nuevos caminos.

Puede que cada profesional tenga su particularidad y que cada clínica tenga su identidad y su imagen pero ¿significa eso que no puedan compartir objetivos comunes e intenten alcanzarlos de manera conjunta?

Existen en la actualidad proyectos atractivos cuyo principal objetivo es aportar soluciones a todos los problemas que hemos venido enumerando anteriormente; la mayoría de ellos impulsados por odontólogos conscientes de que la solución está en la acción y no la expectación.

Solo hace falta mirar a su alrededor en busca de alguno con el que nos identificamos, que nos ofrezca los argumentos y la confianza que necesitamos para dar el paso.

En realidad ¿Qué pierde por intentarlo?

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