¿Puede la odontologia contribuir a salvar vidas?

Estudios recientes vinculan estrechamente enfermedades cardiovasculares, diversos tipos de cáncer o diabetes, con enfermedades periodontales, y reafirman más que nunca el papel fundamental de la odontología en la salud global y la medicina general.

Ya en la antigüedad, los mercaderes egipcios supeditaban la elección de los esclavos al estado de sus dentaduras. ¿Casualidad? Ni mucho menos.

En esos tiempos remotos, en los que el hombre estaba particularmente sensible a las enseñanzas de las leyes de la naturaleza, sabían a ciencia cierta que el estado de la boca era un indicador fiable de salud general, de la fuerza y de la esperanza de vida de cualquier persona.

Puede que hayamos evolucionado mucho desde entonces, pero parece ser que en el proceso hemos perdido de vista ciertos conceptos básicos y fundamentales, que sin embargo eran obvios para cualquiera de las generaciones que nos precedieron.

La salud bucodental, clave para la salud general

¿Como explicar, sino, que en España por ejemplo, la odontología esté relegada a un segundo plano en el ámbito de la medicina?
Fuera del sistema de la seguridad social, su práctica ha sido, en parte, incluso  entregada, sin control alguno, a grupos empresariales ajenos al campo de la medicina, con las consecuencias nefastas que ya todos conocemos.

Esto es difícil de explicar, sobre todo teniendo en cuenta que muchos estudios están demostrando que un gran número de enfermedades sistémicas graves e incluso mortales, como enfermedades cardiovasculares, neumonía bacteriana, diversos tipos de cánceres o diabetes tienen su origen en alguna enfermedad periodontal y sde podrían haber evitado con un plan de prevención bucodental adecuado.
En base a esta realidad, es tiempo de que se tome por fin consciencia del gran impacto que puede llegar a tener la odontología en la salud pública y que, por su parte, el sector asuma cuanto antes su nuevo rol en el seno de la medicina general.

Necesidad de cambiar el foco de actuación

La boca es uno de los lugares con mayor concentración de microrganismos de todo el cuerpo y la presencia de caries incluye la presencia de mayor número de bacterias.
La cavidad oral no es un sistema aislado; es parte del sistema digestivo y está íntimamente relacionado con el sistema respiratorio.
Los nutrientes absorbidos en el sistema digestivo pasan al torrente sanguíneo por lo que cualquier suceso que aparezca en la boca, repercute en el resto del organismo, con las consecuencias que vamos poco a poco conociendo.

Por esta razón, unos de los objetivos principales de la odontología moderna debería de consistir en evitar el desarrollo de patologías bucales que pudieran derivar en posibles enfermedades sistémicas graves.
Sin embargo aunque el sector dispone desde hace algunos años de eficaces recursos de detección precoz, como los tests de saliva, por ejemplo, y métodos de prevención específicos, pocos son los que recurren a ellos en la actualidad.

Frente a esta nueva realidad, la odontología tiene el reto de cambiar este paradigma, centrando además sus esfuerzos de manera prioritaria en un sector de población con mayor riesgo, a saber, los mayores de 45 años, con síntomas de enfermedad periodontal, o con la enfermedad ya desarrollada, para prevenirla.

Entonces, y sólo entonces, es cuando podrá trascender su función actual, y contribuirá activamente a evitar problemas más graves para su salud e incluso, me reafirmo, a salvar vidas.

Mi consejo, es que se elija un dentista que otorgue tanta importancia a la prevención como a la reparación, porque ambos van de la mano, y uno no sirve sin el otro.

Volviendo al ejemplo inicial, puede que, dotando algunos esclavos de una nueva dentadura consiguiéramos engañar al mercader pero no a la realidad. Sin un análisis patológico y una prevención adecuada, el fondo del problema, a saber el problema de salud subyacente,  seguiría siendo el mismo, por recurrente.

Esto es lo que todos deberíamos tener en cuenta.

2 comentarios
  1. RAFAEL SANCHEZ DE LA PEÑA
    RAFAEL SANCHEZ DE LA PEÑA Dice:

    Totalmente de acuerdo Jean Louis. Si los ojos son el espejo del alma, la boca es el espejo de tu salud. Nadie se puede considerar sano si no tiene una boca sana. Una boca sana nos dice mucho de la salud del individuo. Por otro lado en la boca se manifiestan muchas de las enfermedades, incluso es el primer lugar donde se manifiestan . p. ej el sarkoma de Kaposi en el SIDA. Una leucemia, un linfoma, incluso la hipertensión arterial se manifiestan con sangrado de las encías. No le hemos dado mucha importancia a este tema pero si sangran tus encías algo malo esta pasando en tu organismo. Si te sangra un ojo vas al oculista rápidamente, no? Porque no vas al dentista si te sangran las encías?. Hoy mismo he escuchado esto último en la radio en un programa especial que hay para el cuidado de las encías que organiza SEPA. Un saludo.

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    • Jean-Louis Yague
      Jean-Louis Yague Dice:

      Gracias Rafael por tu comentario. Creo que además de ofrecer planes de actuación orientados a la prevención, es importante que los odontólogos contribuyáis a sensibilizar a la población y a instaurar una cultura más preventiva en los pacientes, cosa que sé que haces desde hace años en tu clínica. Gracias por tu labor.

      Responder

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